venerdì 8 giugno 2007

A medias

Tus negras medias sobre las rodillas,
a medias tintas fuertes de mis ojos,
devuelven un dibujo con su esbozo.
Tendría que dormir... (ahora bostezo).

Elástico que aprieta donde debe
por no tener que ver con cuerdas flojas.
El árbol poco a poco pierde hojas.
Se olvidan los penares, los enojos.

No sé si es dulce, amargo o agridulce ,
el peso de tu paso por mi piso.
El vil destino hizo lo que quiso
con sapos dobles, en un mismo pozo.

No hay nada que devuelva lo que he sido.
No temo el filo ,el golpe de un hachazo.
Tus ojos siempre llevan ese trazo
y nada los desnuda del hechizo.


Nicolás Aldo Parente
8dejunio2007Roma

6 commenti:

peregrina ha detto...

"Tus ojos siempre llevan ese trazo
y nada los desnuda del hechizo"

S me preguntaras pr que e gsta tanto no te pondria contestar, pero aquí estoy recién amanecida y embelesesada con esas palabras, tal vez me recuerden a mi viejo que me llamaba "ojos de diabla"
Un abrazo peregrinick

nick ha detto...

Peregrina , para mì que lo que te gusta de esos versos son las eses y las zetas. Aùn no estando recièn amanecido, escribì estos versos esta mañana, totalmente tomado por el inconciente que soy. Por eso amo el escribir sin saber lo que escribo.
Un gran abrazo, Profe.

Nick Diablick

Ambi ha detto...

Realmente muy lindo lo escrito. Me quedo con la frase “El peso de tu paso por mi piso”. Tiene mucha sonoridad y ritmo, no se puede esperar menos de un músico de todos modos.

Un placer este blog.

Abrazo!

Evan ha detto...

El vil destino hizo lo que quiso... no fué tan vil en tu caso Nick, te dió cuerdas, música e insipración, con lo que nosotros salimos favoracidos...

Me encantó tu verso del inconciente!!

Un besoteeee Nickiiiiiii

nick ha detto...

Ambi querida, para mì es un placer verte en mi casa. Estoy de acuerdo sobre "elpesodetupasopormipiso". En mi casa habìa pisos de madera de pino. Algo habrà rendido la madera a mis pies.
Muy contento de verte, sobre todo, de leerte.

nick ha detto...

Evanlinda, tenès razòn, no fue tan vil, pero en ese momento detestè mi destino cruel. Me sirviò para renacer a vida nueva. Las cicatrices, de todos modos, siempre quedan.
Muy feliz hoy, de saber que pasaste por aquì.
Un besote
Nick