lunedì 30 luglio 2007

Para Roberto Fontanarrosa


Querido Negro:
Un dìa me dedicaste una medida de tus lìneas, regalàndomela. Algunas formaron mi nombre, otras dibujaron a Mendieta. Con otras firmaste tu paso y nuestro encuentro casualmente fìsico.
No llegaste a escucharme ni a leerme, como hice yo con vos, pero no importa. A veces no sabemos lo que engendramos con un gesto, ni imaginamos el mecanismo que arranca con una mirada muestra.
Me reì mucho con vos, me caguè de risa con Inodoro Pereyra (tal vez tenìa ese nombre por el mismo motivo).
Tengo un dibujo pegado en el estuche de mi vieja guitarra que quedò en Buenos Aires. Yo me iba de viaje por primera vez. Tenìa miedo. Mucho. Pero sabìa que iba a encontrar algo bueno. Mi hermana mayor, que siempre me mandò los recortes de diarios por correspondencia cuando no existìa internet, me regalò un dibujo copiado de otro que habìas publicado en el Clarìn.
Era el año ochenta. En el dibujo habìa un hombre que le decìa a una mujer:
-Marìa, yo sè lo que es hacerse en la calle
-¿Se hizo hombre?
-No, me hice pis.
Tratè de explicarle al mundo ese chiste porque cuando subìa a un colectivo o me quedaba parado en un lugar, mi estuche quedaba apoyado en mi espalda con unas tiras de cuero, para poder mantener las manos libres.
Muchos no lo entendieron, sabràs cuàn difìcil es explicar un chiste y encima traducirlo a otros idiomas explicando el doble sentido.
Eso es, el doble sentido que tuvo tu vida: el de ser humano y el de ser humorista atento y perspicaz.
Hoy estàs muerto. Ya no me vas a firmar un autògrafo y yo tampoco podrè hacerte escuchar mis canciones o invitarte a mi blog. Pero de alguna manera te traje aquì, para estar con la gente que te aprendiò y que te comprendiò y que gracias a vos aprendiò el valor de la carcajada, expresiòn elevada del abandono a la vida.
Odio los homenajes, olvidè decìrtelo. Me gusta màs escribir una carta abierta a otros tantos ojos.
Y hoy, en vez de llorar tu ausencia, te pienso en una carcajada.
Nick Inodorìck

4 commenti:

Eritia ha detto...

Río contigo, entonces...

Y te abrazo.

peregrina ha detto...

Mi querido nick, me emocionó mucho lo que escribiste en mi blog, muchísimo...
Tuve la dicha de conocer al Negro, de reirme con él, de escuchar sus historias, de verlo languidecer, pero sabés? siempre tenía un chiste...por eso celebro tu homenaje y sonrío para vos y para él.
Un abrazo grande de grinanick

Carlos ha detto...

Cumpa, bello recuerdo del Negro, cuando fue su partido escribí algo para él en Benditos, si quieres pasa a verlo.


(hay un TREMB más abajo)

Un abrazo.

Ferípula ha detto...

Tiene razón Eritia...Reir juntos, es el homenaje.
Qué lindo recuerdo, Nick.